Salud · Medicina

Dolor durante las relaciones: es frecuente, pero nunca es normal

Casi siempre tiene una causa identificable y tratable. Las causas más comunes, las que se pasan por alto, y por qué esperar suele empeorar el problema.

Una consulta médica con escritorio
ell brown · CC BY 2.0
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Es uno de los síntomas más frecuentes en ginecología y uno de los que menos se cuentan. Muchas mujeres tardan años en mencionarlo, casi siempre porque en algún momento alguien les dio a entender que era lo habitual.

Lo esencial

El dolor durante las relaciones es frecuente pero nunca normal: casi siempre tiene una causa identificable y tratable. Las más comunes son la sequedad, una infección, una contractura del suelo pélvico y la endometriosis. Y esperar empeora, porque el dolor repetido instala un reflejo de contracción que lo mantiene.

Por qué no conviene esperar

El punto más importante del artículo, y el menos conocido.

El dolor repetido crea anticipación. El cuerpo aprende a prepararse para el dolor, lo que desencadena una contracción involuntaria de los músculos del suelo pélvico. Esa contracción hace la relación más dolorosa, lo que refuerza la anticipación.

El círculo está bien descrito, y tiene una consecuencia práctica: un problema simple tratado pronto sigue siendo simple. El mismo problema dos años después son dos problemas — la causa inicial y la respuesta muscular aprendida, que requiere un abordaje específico y más largo.

Un fonendoscopio sobre una mesa
Negative Space · CC0

Las causas frecuentes

Sequedad

La más común, y con frecuencia hormonal más que relacionada con el deseo. Aparece sobre todo:

  • durante la lactancia
  • al acercarse y después de la menopausia
  • con algunos anticonceptivos hormonales
  • con ciertos antihistamínicos y antidepresivos

Es también la más sencilla de tratar, y aquella en la que un lubricante de base acuosa a veces lo resuelve todo. Si es hormonal y persistente, existen tratamientos locales eficaces.

Una infección

Candidiasis, vaginosis, infección urinaria o una infección de transmisión sexual. El dolor suele acompañarse de escozor, picor, flujo distinto de lo habitual o molestias al orinar.

Se trata, y no se trata sola: la automedicación repetida contra una supuesta candidiasis es un motivo habitual de diagnóstico tardío de otra cosa.

Contractura del suelo pélvico

Los músculos se contraen de forma involuntaria. La causa puede ser un dolor previo, aprensión, una experiencia traumática, o aparecer sin motivo evidente.

La fisioterapia de suelo pélvico es muy eficaz en este punto concreto, y sigue estando poco indicada.

Endometriosis

Un dolor profundo, con frecuencia peor durante la menstruación, a veces acompañado de dolor pélvico crónico y de dificultades para concebir.

El retraso diagnóstico medio sigue siendo largo en muchos países, precisamente porque el dolor se normaliza. Si el dolor es profundo y cíclico, mencione la palabra explícitamente: orienta la consulta.

Lo que obliga a consultar pronto

Sangrado después de las relaciones, fiebre, dolor pélvico intenso, flujo maloliente, o un dolor de aparición brusca. Estos signos no admiten espera. Fuera de esos casos, un dolor que se repite durante varias semanas también justifica consultar, simplemente con menos urgencia.

Una sala de espera tranquila
libraryofcongress · CC0

Después del parto

Situación muy frecuente y mal acompañada.

Los tejidos necesitan tiempo, las hormonas de la lactancia provocan una sequedad marcada, y una cicatriz puede seguir sensible varios meses. El dolor inicial es esperable — pero un dolor que persiste más allá de unos meses no hay que aguantarlo.

La rehabilitación del suelo pélvico existe para esto, y una cicatriz dolorosa se puede tratar.

En la menopausia

La caída de estrógenos adelgaza y reseca la mucosa. El síntoma es mecánico, no psicológico, y es tratable.

Muchas mujeres no lo mencionan nunca porque lo interpretan como una consecuencia inevitable de la edad. No lo es: los tratamientos locales son eficaces y bien tolerados.

En hombres

Menos frecuente pero real, y aún menos comentado. Causas posibles: infección, inflamación de la próstata, fimosis, irritación de la piel, o un frenillo corto.

Se aplican las mismas reglas: no es normal, y tiene tratamiento.

Cómo plantear la consulta

Lo que a mucha gente le resulta más difícil. Tres cosas hacen la consulta más útil:

Dígalo al principio. No espere al final de la cita. Es el motivo de la consulta, no un comentario añadido.

Describa con precisión. ¿Dolor en la entrada o profundo? ¿Al inicio o durante? ¿Escozor, tirantez, punzada? ¿Desde cuándo? Estos detalles orientan el diagnóstico de verdad.

Si le dicen que es normal, pida una segunda opinión. Todavía ocurre, y no es una respuesta médica aceptable.

Esta información es general y no sustituye una consulta médica — véase nuestro aviso legal.

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Preguntas frecuentes

¿Es habitual el dolor durante las relaciones?

Sí, mucho. Una proporción alta de mujeres lo experimenta en algún momento. Esa frecuencia explica por qué tantas lo consideran normal, y no lo es: casi siempre indica una causa concreta.

¿Cuáles son las causas más frecuentes?

La sequedad, una infección, una contracción involuntaria de los músculos del suelo pélvico, la endometriosis, y los cambios hormonales de la menopausia, la lactancia o algunos anticonceptivos.

¿Hay que consultar desde la primera vez?

No necesariamente por un episodio aislado. Pero un dolor que se repite, que empeora o que se acompaña de sangrado o fiebre justifica consultar sin esperar.

¿Basta con usar un lubricante?

A veces sí, cuando la causa es sequedad simple. Pero no trata una infección, una endometriosis ni una contractura muscular, y usarlo para continuar pese al dolor puede empeorar las cosas.

¿Por qué es mala idea esperar?

Porque el dolor repetido genera anticipación, que provoca una contracción muscular refleja, que a su vez aumenta el dolor. Ese círculo está bien descrito y es mucho más difícil de deshacer que de prevenir.

Fuentes

  1. OMS — Salud sexual
  2. Ministerio de Sanidad — Salud sexual y reproductiva
Correcciones

¿Has encontrado un error? Escríbenos: lo corregimos y anotamos el cambio al final del artículo. Hello@daily-atlas.com

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